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PROVINCIA

22 de octubre de 2022

Con Claudio Vidal (SER) no habrá acuerdo político si toda la mesa de la coalición no lo decide por unanimidad

El sábado 8 de octubre 2022 en Las Heras hubo una reunión política de todos los partidos que integran la coalición opositora, con Claudio Vidal titular del SER, partido que en las elecciones de medio tiempo sacó un tercio de los votos por arriba, inclusive, del FPV.

Como venimos informando desde hace meses, Vidal busca incluirse entre la coalición formada por la UCR, Encuentro Ciudadano, CC-ARI donde sobresalen Eduardo Costa, Gabriela Mestelán, Roxana Reyes, Omar Fernández, Pedro Muñoz y José Carambia, entre otros.

La reunión tuvo como objetivo fundamental, el de considerar la inclusión de Vidal y su partido SER dentro de la coalición denominada Nueva Santa Cruz, pero las diferencias internas entre los grupos políticos asociados de la oposición y particularmente las diferencias internas del Radicalismo, no permitió que al final de la misma se pudiera decidir absolutamente nada.

Eduardo Costa (UCR) fue quien más estuvo de acuerdo con atraer a Vidal a las filas de la oposición, sin embargo la actual senadora Roxana Reyes, no es de la misma idea.

Es que la legisladora es el número puesto de la UCR para encabezar la lista a gobernadores en las elecciones 2023 y la aparición de Vidal y el SER dentro de la coalición, en caso de haber ley de lemas vigente en Santa Cruz, hace más difusa la posibilidad de triunfar de la actual legisladora radical, por cuanto debería compartir sublemas entre los cuales iría Vidal con muchos votos propios  y en caso de perder Reyes, la obligaría a ella y a los demás candidatos a trabajar para que Vidal sea gobernador.

 

Es que el concepto de Vidal no es el de aportar votos, en caso de ingresar a la coalición, sino el de captar los votos de ellos para su sector”, le dijo a OPI una fuente muy bien informada. “El Radicalismo sabe que la coalición, con la aparición de Vidal, perdió el voto peronista que no quiere votar al kirchnerismo y en las elecciones hasta antes del 2019 los votaba a ellos. Cuando apareció el SER, por mayor afinidad, ese voto se fue con Vidal”, aseguró la fuente.

Dicho esto y ante la falta de acuerdo programático interno, la decisión que tomaron los integrantes de la coalición opositora en la reunión de Las Heras, fue que mientras no haya consenso unánime entre todos los integrantes de la mesa, para aceptar la unificación con el SER de Claudio Vidal, no habrá posibilidad de que ello ocurra.

Una alianza entre el agua y el aceite

Bajo las condiciones de unanimidad de criterio, la incorporación de Vidal al grupo de partidos de la oposición es casi imposible.

Y decimos “casi imposible” porque en política esa palabra es bastante elástica. Pero si conceptualizamos puntualmente sobre cada partido que integra la coalición opositora y revisamos las banderas que han defendido todos estos años y si pedimos coherencia a los políticos de turno, va de suyo que el único partido más permeable a la incorporación de Vidal es la UCR, al menos por parte de Eduardo Costa, sin embargo, la parte renovadora de ese partido y particularmente el encabezado por Roxana Reyes, está en absoluto desacuerdo de aliarse con el SER, debido a la historia que precede a la actuación que representa hoy Claudio Vidal, donde aparece como “opositor ligth” al kirchnerismo, pero al cual le sigue votando todo en el Congreso y sus diputados provinciales no dan muestras de haber superado con sus últimas acciones, los tres años de votar a mano alzada con los diputados oficialista en la legislatura provincial.

El otro gran problema que tiene el petrolero para cerrar esta alianza, es la propia génesis del discurso partidario de aquellos a los que se quiere arrimar, que ha sido una de las bases para que el votante independiente de la provincia, decidiera elegir a los candidatos de Encuentro Ciudadano o la CC-ARI en cada elección para ocupar bancas y en un futuro algún gobernador para Santa Cruz.

Tanto Encuentro Ciudadano como CC-ARI han fundado sus campañas y han sido coherentes al mostrarlo en funciones legislativas, en sus principales banderas de lucha: la transparencia, las libertades públicas, la división de poderes, la República y básicamente contra la corrupción, el autoritarismo y el desarrollo de políticas populistas basados en la mentira, el exhibicionismo, las dádivas, la ostentación y el clientelismo.

Especialmente a Gabriela Mestelán (EC), se le hace particularmente indigerible una alianza con Vidal, por cuanto todos saben que el petrolero es un “nativo kirchnerista” con un pasado y presente absolutamente marcado por una clara connivencia política con el oficialismo, inclusive el propio Vidal en funciones como diputado nacional, tiene un historial de absoluta “coincidencia” con lo dispuesto por su amigo Máximo Kirchner, al primero que fue a ver (junto a Pablo Moyano), cuando asumió. Esto no es desconocido por Mestelán, quien no piensa en ella, precisamente, sino en sus votantes.

El problema de Encuentro Ciudadano sería explicar con coherencia cómo asume una sociedad política con un kirchnerista, cuyo partido en más de dos años y medio apoyó todo y cada uno de los proyectos de Alicia Kirchner incluyendo el rechazo del Ibuprofeno Inhalado durante la pandemia y la negativa a repudiar a los Vacunados VIP, en la Cámara de Diputados, entre otras infinidades de cosas donde el SER ha votado en contra de la oposición.

Quizás de no haber fallecido Javier Pérez Gallart, Vidal tendría alguna chance de coalisionar con EC, pero es muy difícil que entre los férreos conceptos que maneja Mestelán en materia de ética política, se cuele un acuerdo con quien ha sido y es cuestionado por varias razones y particularmente por su forma de respaldar al kirchnerismo, actuar con las mismas armas y por la utilización de los mismos ardides de campaña, de lo cual la titular de Encuentro Ciudadano, está muy lejos de aceptar.

Pero la cuestión de Encuentro Ciudadano y la CC-ARI va inclusive más allá de esa conceptualización si se quiere ética-partidaria y se traslada a una cuestión estratégica de votos, relacionada con un cálculo estimado de cuál sería la reacción del votante de estos dos partidos, en caso de vislumbrar un acuerdo de sus referentes con el SER.

El temor es que como EC y CC-ARI está constituido por un universo de votantes especiales que desprecian al kirchnerismo y al peronismo, debido a las acciones desplegadas por estos partidos en 30 años de gobierno en Santa Cruz, una alianza de este tipo podría producir un éxodo de sus propios votantes hacia el radicalismo o aumentar el voto nulo o en blanco, ya que jamás votarían al partido que haya bajado sus banderas éticas y de transparencia, solo a los fines de ganar una elección.

Los votantes de EC y de la CC-ARI son bastante reactivos a estos estímulos y se sentirían defraudados por quienes hoy aparecen como una “reserva política” de cara al futuro institucional de la provincia. Y por supuesto, descontamos que Encuentro Ciudadano se vaya de Cambia Santa Cruz para armar un frente con el SER de Vidal.

Vidal busca sumar para él, restando a los otros

La posición del petrolero es clara y conceptualmente precisa: quiere ser gobernador. Dentro de su partido, los aliados de Vidal lo dejan en claro en cada oportunidad que pueden. 

El Intendente de 28 de Noviembre, lo expresó claramente en el diario Tiempo Sur “A Claudio (Vidal) lo critican porque lo ven solamente como un rival político, porque es el único que puede ganar la gobernación de la Provincia y transformarla“, dijo dejando traslucir que ellos están en capacidad de imponer condiciones en una probable alianza con otros partidos.

Este hecho es muy importante resaltarlo y que lo analicen puertas adentro los partidos y las personas que aún están en duda sobre si acompañar o no la aventura política del petrolero, solo visualizando que en las elecciones de medio tiempo Vidal estuvo segundo en los tres tercios en que se dividió el electorado. Pero en una elección general, la gente vota distinto y eso debe considerarse como un factor modificador de cualquier cálculo previo.

La idea donde hoy se centra la discusión, ronda en que Claudio Vidal es quien más saldrá fortificado ante una presunta alianza con la oposición. Su caudal de votos propios no es suficiente para ganar una elección provincial, pero si para cooptar y/o colonizar un frente o una alianza política multipartidaria. Por eso y no por otra cosa, se dice que Vidal sumaría al SER votos de esa alianza y no precisamente, le cedería los suyos.

Estar dentro de una alianza, al SER le permitiría fortalecerse e imponer sus mayorías (los votantes de Vidal votarán a Vidal no a otro de esa alianza) para (en caso que así fuera) ser elegido como candidato a gobernador de esa coalición, lo cual relegaría a todo el resto, incluyendo a la propia Roxana Reyes que terminaría trabajando para que Vidal sea en candidato, que en apariencia, llegó buscando conformar un frente.

Cuando apareció Claudio Vidal con el discurso de que se escindía del kirchnerismo y apuntaba a juntarse con la oposición, dijimos que era para juntar votos y constituía un “Caballo de Troya”, del propio oficialismo. Hoy el SER juega el papel de novia que se disputan dos sectores, pero en el fondo, es una rama del mismo árbol: el kirchnerismo de Alicia Kirchner, con el agregado de llevar en sus cuadros a controvertidos políticos fracasados como Sergio Acevedo y un ex intendente como Facundo Prades, investigado por una acción sospechada de corrupción que se está dirimiendo en la justicia.

Sin embargo y a pesar de todo, lo que se pactó en la reunión del día 8 de octubre en Las Heras es que la coalición opositora hará la incorporación del SER de Claudio Vidal, si todos, sin excepción, confirman su aceptación por unanimidad. Esto, a primera vista y dependiendo de los propios partidos que están en juego, estaría lejos de poder concretarse.

De no ser así, Vidal quedaría con dos opciones: o ir solo con el SER, lo cual podría dividir el voto o volver al kirchnerismo, del cual nunca se fue en la práctica y revitalizaría el triunfo de algún candidato de Alicia, como Pablo Grasso u otro que aparezca, si es que se sostiene la Ley de Lemas.

Agencia OPI Santa Cruz

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